La Plaza de los Aljibes de la Alhambra está situada entre la Alcazaba, la Puerta del Vino y los Palacios Nazaríes y de Carlos V, desde aquí tenemos unas hermosas vistas de Granada, el Albaicín y el Sacromonte.

Esta plaza representa una de las primeras obras arquitectónicas y de ingeniería realizadas tras la toma de Granada. Bajo nuestros pies, se encuentra un aljibe construido en 1494 por el Conde de Tendilla.

Sus dimensiones son: 34 metros de largo, 6 de ancho y 8 de alto, con una capacidad de 1.632 metros cúbicos.

El aljibe se alimentaba de las aguas de la Acequia Real para el suministro de agua al recinto palatino y a parte de la ciudad.

Historia de la Plaza de los Aljibes

Época musulmana

El actual emplazamiento de la Plaza de los Aljibes era un foso que separaba la Alcazaba del resto de la Alhambra. La Alcazaba era el reducto defensivo de la Alhambra, frente a enemigos tanto externos como internos.

Época cristiana

Tras la toma de Granada en 1492, se inician obras de adaptación de la Alhambra, entre las que se cuenta la correspondiente al aljibe.
Su construcción costó 10.000 ducados que equivaldrían a 1,75 M de euros.

Para su construcción: se rellenó el foso de la Alcazaba; se derribó la Puerta Real y otros edificios anexos. Tras las excavaciones llevadas a cabo en 1955, se descubrieron: la plaza medieval que daba acceso a la Alcazaba, así como sus puertas de acceso; el antiguo acceso a la Madraza de los Príncipes; y una serie de calles.

El único elemento visible de esta construcción es la boca de entrada a la cisterna.

El aljibe está formado por dos naves con bóveda de cañón sustentadas, en el centro, por arcos de medio punto. Cuenta, además, con dos cuerpos de escaleras de doble ángulo. Los trabajos de edificación fueron dirigidos por el alarife Francisco Hernández, el «Valençí».

Posteriormente se realizó el relleno de los alrededores de la cisterna para explanar la actual plaza. Muestra de ello es el traslado de la placa conmemorativa de la construcción del aljibe a la Torre de la Justicia.

Finalidad de la Plaza de los Aljibes

Desde su construcción, esta plaza ha tenido diversidad de usos.

Militar

En un principio se dedicó a la formación de las tropas y como asentamiento de artillería pesada.

Económica

Desde el siglo XVIII, la Plaza de los Aljibes fue utilizada como coso taurino. Con el fin de financiar la restauración y la conservación de la Alhambra, en 1800, se construyó un coso taurino de madera. La iniciativa no debió obtener los resultados esperados; ya que, en 1805, se desmanteló y se vendió la madera.

En el siglo XIX, se adaptó como lugar para el “juego de pelota”. La adjudicación de la explotación del “juego de pelota” se hacía mediante subasta pública, lo que ofreció rentabilidad al patrimonio real.

Cultural

En este lugar Mateo Giménez conto a Washington Irving las historias recogidas en «Cuentos de la Alhambra».

En la Plaza de los Aljibes, a principios del siglo XX, dada la febril actividad cultural existente en Granada (Manuel de Falla, Federico García Lorca, y Fernando de los Ríos, Ángel Barrios, Antonio Gallego Burín, Andrés Segovia,…), se dio paso a la celebración de importantes actos culturales.

Tal y como conmemora la placa de azulejos, situada en uno de sus laterales, aquí se celebraron: el primer concurso de Cante Jondo (1922), los autos sacramentales (1927), el primer festival de Música y Danza de Granada (1952) y su 25º aniversario (1976).

En la actualidad, su finalidad primordial es la de ofrecer un área de descanso a los visitantes, y dar acceso a la Alcazaba, a los Palacios Nazaríes y al Palacio de Carlos V.

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